Director espiritual

Queridos hermanos y hermanas de la Fervorosa e Ilustre Hermandad y Cofradía de Nazarenos de Nuestro Padre Jesús Descendido de la Cruz y Nuestra Madre y Señora de la Amargura y Santa Ángela de la Cruz, con mucha alegría escribo, por primera vez, unas líneas dirigidas a todos vo-sotros. Desde que llegué a la Pa-rroquia del Divino Salvador estoy teniendo la oportunidad de co-noceros y descubro con alegría como entre pastor y cofrades surge una relación de afecto y confianza que solo enriquece a ambas partes y fecunda la acción de la Iglesia en esta porción del Pueblo de Dios en Dos Herma-nas que es nuestra Parroquia. Por eso, no solo como un deber de párroco sino, también, de herma-no me dirijo a vosotros.

Todo miembro de la Amargura por origen histórica y localización geográfica está llamado a relacionarse con la Parroquia del Divino Salvador y todo miembro de la Parroquia del Divino Salvador, tiene en su territorio parroquial esta Ilustre Hermandad, y tiene el deber de conocerla y siempre estará convidado a participar de ella. Aunque se trate de dos entidades autónomas, a los ojos de Dios, ellas han sido constituidas miembros del mismo cuerpo eclesial y están llamadas a caminar juntas, respetándose una a la otra, buscando objetivos comunes, compartiendo esfuerzos y recursos para la construcción del Reino en esta porción de Dos Hermanas, que es nuestra Parroquia.


Por eso, quiero colocarme a disposición de la Hermandad en todo lo que se refiere a la formación de los fieles que la componen y junto a ellos: servir en la caridad a cuantos nos solicitan, especialmente los más pobres de nuestra ciudad; y dar culto a Nuestro Señor y a su Madre Santísima, a través de la veneración llena de afecto y devoción de la imagen de Nuestro Padre Jesús Descendido de la Cruz y Nuestra Madre y Señora de la Amargura. Como Misionero de la Misericordia, además de Párroco, también quiero ponerme a disposición de los hermanos y hermanas que, en este Año Jubilar Extraordinario de la Misericordia, deseen abrirse al Amor de Dios que quiere renovar nuestros corazones para que podamos ser testigos de Su Misericordia ennuestro mundo tan atribulado. Me pongo a disposición de vosotros para que esa renovación espiritual que Dios nos quiere conceder sea realidad en el corazón de los hermanos y hermana que tenga esa sed. Agradezco la oportunidad de poder ayudar a eso, con los hermanos y hermanas que se preparan para Confirmar su fe el próximo 30 de abril y todos los ya confirmados que han querido acompañarlos.

Por último, no quiero dejar de agradecer a la Junta de Gobierno por su disponibilidad con la Parroquia y a los hermanos y hermanas que están colaborando con las pastorales de la parroquia, concretamente en la catequesis y Cáritas y todos aquellos que han adoptado las misas en la matriz del Divino Salvador, para celebrar la misa dominical. Por eso animo también, a los parroquianos del Divino Salvador, a que, en la medida de lo posible, participen de la vida de la Hermandad la Amargura.

Sin más, por esta primera vez, me despido de todos vosotros deseándoos una santa cuaresma para que el Viernes Santo y todo el Triduo Pascual, podamos unirnos a Nuestro Señor Jesús y nuestra Madre María Santísima, en esos días que son el centro de nuestra fe. Dios os bendiga.

Rvdo. D. Francisco de Asís Bustamante Saínz.
Párroco de la del Divino Salvador y Director Espiritual de nuestra Corporación.